Historia
El origen de Navaridas se pierde en la memoria de la historia. Asentada sobre una pequeña colina, llamada El Cerrillo, es fruto de la fusión de dos antiguas aldeas poco pobladas: Navaridas de Suso y Navaridas de Yuso. La primera constancia escrita de este municipio data de 1366 cuando entonces era una aldea más de la villa de Laguardia. En 1676 logró su independencia y el título de villa.
Su ubicación estratégica en lo alto de la colina se ve reflejada en los yacimientos arqueológicos que datan de la Edad de Bronce y en los que la actividad vitivinícola ha sido siempre el eje económico de esta villa.
En la baja edad media, Navaridas vive momentos de esplendor económico y social como puede apreciarse en sus edificaciones civiles y religiosas como palacios, ermitas o su iglesia parroquial, conservando hoy en día abundantes casas del siglo XVII y XVIII. El 7 de diciembre se celebran “las mañas”, en las que se queman antorchas de espliego para purificar el pueblo de los malos espíritus. Al día siguiente, festividad de la Inmaculada Concepción, Navaridas festeja a su patrona.
En la actualidad, Navaridas alberga unos cuantos tesoros para todos los amantes del turismo rural y del enoturismo.